El aprendizaje de idiomas favorece el desarrollo del cerebro.
según se recoge en una investigación realizada en la Universidad de Lund y el Centro Umea en colaboración con la Academy Swedish Armed Forces Interpreter Academy tras analizar los cambios que sucedían en el cerebro en reclutas jóvenes que aprendían idiomas a un ritmo rápido, pasando de no saber nada de lenguas como el árabe o ruso, entre otras, a hablarlas con fluidez en tan sólo 13 meses.
Con estos resultados, los investigadores concluyen que el aprendizaje de idiomas es una buena opción para mantener el cerebro en forma, lo que también apoyan en otros estudios en los que se ha reflejado que la aparición de enfermedades como el Alzheimer se produce más tardíamente en personas bilingües o multilingües.